COSTA

La costa es una frontera, también entre el sueño y la realidad.

Un límite poroso donde lo tangible se disuelve y lo imaginado comienza a tomar forma. Este proyecto, a través de una mirada simbólica y experimental, transforma la costa en un territorio ficticio, inexplorado, construido a partir de elementos reconocibles que, al ser descontextualizados, alteran su significado original.

El paisaje deja de ser un espacio físico para convertirse en una narrativa abierta, donde las formas, las texturas y los fragmentos naturales adquieren una dimensión casi onírica. La línea del horizonte se difumina, los objetos se desplazan de su función habitual y la percepción se vuelve inestable, invitando a cuestionar qué es real y qué pertenece al ámbito de la intuición o la memoria.

En este territorio intervenido, la costa ya no es solo un lugar de tránsito entre tierra y mar, sino un escenario simbólico donde se proyectan tensiones, deseos y ficciones. Cada imagen actúa como una puerta hacia lo desconocido, sugiriendo nuevas lecturas del paisaje y proponiendo una experiencia sensorial que oscila entre lo familiar y lo extraño.